AUSENCIA

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A todos los que aún seguimos aquí, batallando en el fragor de los días

La garúa cae como menudas chispas de colores
El aire resopla en mis sentidos tu presencia
Vuelvo a extrañarte una vez más
Te conviertes en el artificio
Para abstraerme de la conciencia de estar vivo
Y entonces siento tus manos azules
Deslizándose suavemente por la selva de mis cabellos
Veo tu mirada en el mínimo reflejo de luz
Y escucho tu voz como eco en el silencio
Apaciguando esta indomable certeza de tu ausencia

ANSIAS DE PAZ

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El día renace en la urbe nuevamente
Pululan infranqueables caminantes a tropel
Las esquinas gritan desgarradamente
Fantasmas de viudas y huérfanos
La banca solitaria de la madrugada
Esconde bajo el frío mármol
El llanto de siete niños
Que endulzaban su hambre con un poco de sal
La iglesia guarda tras su campanario
Los minutos de paz desesperada
Que el creyente se atrevió
A hurtar de su vida
Y el cristo volvió a llorar
Más desconsolado que en Getsemaní
Conciente de la pasión y muerte
De cada persona destinada a caer
Tras la pasión de su rutina
Realidad lastrada de dolor y decepción
Pesadilla absurda de aquel sueño intermitente
Que empezó al nacer
Ráfagas de luz inundan
La noche eterna de sombras
Ansias de paz que siguen buscando
El sol de un nuevo amanecer
Urge reinventar sentimientos
Que sean lumbre de aventuras por venir

GRIS LA MAÑANA

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Gris la mañana devela la ausencia del estío
La neblina me invade juega con mis retinas
Me plasma en el vacío de esta hondonada de dolor
Mis uñas rasgan la muralla de mi llanto
El abdomen se me llena de una brisa helada
No siento el tiempo
No logro atrapar ni el más fugaz recuerdo
Sólo me palpita el desasosiego
Diseccionándome las entrañas
Detrás de mis entrañas
Se me despelleja la epidermis del torso
Recojo la piel de mi rostro entre mis manos
Me precipito en este calvario

Sé que luego
Una vez más me levantaré

EXTRAVIADO

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Como ese sol escondido
Tras la sombra de tus huellas en la arena
Recibo al mar encantado de tu voz
En suaves murmullos bañando mis pies
Andando con mi corazón a la deriva
Extraviado en la infinita noche de tus ojos
Confundido en esta soledad que me absorbe
Ubicuamente te busco en la alternancia
De este mundo que me arrebata de tus sueños
Y atravieso los parajes de recuerdos futuros
Aprisionado por la tibieza de tus manos
Ensendado en el sueño
De esta inmensa travesía sobre tu piel

REINVENCIONES II

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Mis ojos se pierden en los arcos continuos
De una antigua iglesia sin santos
En sus bancas perdidas ya no se rezan penitencias
Mi alma busca el silencio agazapado de un rincón
Acompañando a una Eva callada que perdió el edén
Me pregunto qué será de mí?
Dónde me dejé olvidado?
En que línea del tiempo me escabullí?

Y entonces desconozco mi reflejo
Andante nocturno entre el río y las estrellas
Que imprime mis pasos y rayan sobre mi cabeza
Extraviado en sueños guardados al viento
Me encuentro
Me pierdo
Me vuelvo a encontrar
Y otra vez me siento frente a mí
Sin saber que decir

REINVENCIONES I

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Viejas melodías deslizan sus notas inventando un otoño
En esta suerte de crepúsculo matutino
Se van internando sigilosamente en la silenciosa memoria
De aquellas razones que dieran sentido a mis despertares
Aún percibo los aromas de tu piel
Recreo en mis reflejos la dulzura de tus miradas
Y siento palpitando tus palabras en mis manos
Me abrazo desesperadamente a tu sombra
Trasgrediendo tiempo y espacio
Cierro los ojos
Redescubro recuerdos olvidados
Simplemente siento
Percibo
En esta oscuridad me reinvento
Callo
De regreso a la luz nuevamente
Respiro

LOS PININOS DE BECKY

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LAS ESTRELLAS
Rebeca Sánchez Haro ( 7 años)

Aquello tan bello
Que se ve en el cielo
Son puntos de luz
Brillantes y deslumbrantes
Que la luna las acompaña
Mucho antes de la mañana

Centellas que veo en el firmamento
Son luces que me enseñan
El camino divino

Estrellitas de colores
Que iluminan con fulgores
El sendero de la vida